El trayecto del cartón: de Fiorito al Centro Cultural Paco Urondo.
El trayecto del cartón: de Fiorito al Centro Cultural Paco Urondo
Eugenia Argañaraz y Marina Larrondo
Belleza y Felicidad (ByF) Fiorito es un proyecto cultural que desarrolla actividades desde el 2003 en Villa Fiorito y cuenta con una sede física en el barrio. Las acciones de este proyecto colectivo de artistas y vecinxs giran en torno a tres ejes: cultura, trabajo y militancia. Así se presenta ByF en su página web, donde señalan que el foco está puesto en talleres de artes plásticas, literatura, performances y videos para niñxs y adultxs, sumados a una galería de arte, una editorial y talleres de género.
Fernanda Laguna, gestora cultural, artista visual y escritora, ha señalado que la militancia se lleva adelante junto con el acompañamiento a las luchas de las problemáticas barriales de Fiorito, así como a la conformación del colectivo # Ni una menos en el barrio y, finalmente, al Comedor Gourmet que abre sus puertas todos los sábados para servir alimentos a más de 80 familias, incluso en este 2024 en medio de una crisis social y económica fuerte. Desde el barrio las mujeres cocineras continúan semana a semana llevando adelante actividades y los días sábados cocinan para un número significativo de familias.
La muestra “Orgullo cartonero”, montada por Belleza y Felicidad Fiorito en el Centro Cultural Paco Urondo en 2023, ha tenido como definición su propio nombre: su objetivo se basó en mostrar la vida en el barrio y los sentidos que allí se construyen, circulan y dan inteligibilidad y valor a una vida cotidiana que está marcada por condiciones estructurales de vulnerabilidad social extrema, pero cuya singularidad y belleza la sobrepasan y la exceden.
El cartón como elemento
El mundo que visibiliza la muestra está vertebrado por la tarea de cartonear como trabajo y como articulador de rutinas. Se realzan los múltiples productos, incluso artísticos, que son el resultado del trabajo diario vinculado al acopio del cartón .
Los materiales de las producciones son de fácil acceso y funcionan como la materia prima de cada una de las producciones. El cartón es mostrado como un trabajo diario, al igual que en muchos barrios populares de la ciudad. De este acopio, la escuela ByF se vale para la publicación de libros y para dar espacio a lo artístico. Por ello, la producción de distintos artefactos culturales como los portarretratos realizados con maples de huevos ocupan un lugar en la muestra y son exhibidos como parte de las producciones llevadas a cabo en los diversos talleres de arte de la escuela.
La muestra da cuenta de cómo el orgullo cartonero deriva en producciones y objetos.
El cartón ocupa un lugar en la estética de cada una de las casas, en las intimidades de las diferentes subjetividades, y es un recurso estético con diversas funcionalidades. En este caso, enmarca las vidas y los trabajos en el barrio, y las fotografías en la muestra son expuestas con orgullo, dando cuenta de un valor artístico que lxs trabajadores también encuentran en el quehacer diario con el cartón.
Imagen 1: Portarretratos
Imagen 2: Un afiche con dos corazones donde se igualan la villa con el cartón.
En este sentido, el barrio y sus artistas no olvidan que las primeras obras de Belleza y Felicidad han surgido del cartón. El trabajo con el arte es lo que posiciona al barrio en un Centro Cultural universitario en el centro de Buenos Aires, como es el Paco Urondo (UBA). El barrio se mueve hacia el centro de la ciudad. Es un desplazamiento, una trayectoria que visibiliza un espacio que ha sido estigmatizado y nombrado en más de una oportunidad como la periferia o lo lejano. En Fiorito el trabajo es de familias enteras y de jóvenes que disponen del cartón como herramienta y elemento laboral cotidiano. Junto con el acopio tienen lugar las producciones artísticas y todo lo que el cartón genera como vehículo de expresión para narrar la vida. En la muestra, el barrio se traslada al centro cultural no solo para exhibir el trabajo referido a lo artístico y a lo no artístico; también se desplaza para dar cuenta de un recorrido invisibilizado. Lxs cartonerxs no son solo quienes juntan cartón; aquí también son quienes se enuncian desde la escritura que muchas veces es publicada y editada en la editorial ByF. Los roles pueden ser diversos y los posicionamientos claros, ya que se puede en el barrio adquirir una identidad y en ese traslado hacia el centro cultural ir repensando y resignificando qué implica que otrxs externxs sepan, conozcan el trabajo.
Por otra parte, el cartón ha sido uno de los elementos centrales que identifica a la editorial Belleza y Felicidad y que ha dado lugar a la publicación de libros de diferentes géneros, surgidos en el marco de diversos talleres. Así, en la muestra Orgullo cartonero encontramos antologías de poemas, libros sobre recetas de cocina donde intervienen las voces de cocineras como Julia y Gisela que trabajan en el comedor gourmet. Encontramos además crónicas sobre el adentro y el afuera del barrio y muchos otros textos de autorxs diversxs.
Imagen 3: foto de tapa de libro.
La muestra: un recorrido a partir de sus productos
La muestra tiene distintas entradas posibles. Una es a través de sus diversos productos: esculturas, collages, dibujos y pinturas que integran los materiales derivados del cartoneo, elaborados por todxs lxs asistentes de los talleres de arte que en la escuela ByF se ofrecen cada sábado luego de los almuerzos en el comedor gourmet.
Retratos de la vida cotidiana (fotos): hay retratos que aluden al trabajo de cartonear: las recorridas, las actividades solidarias que lo rodean. Se visualizan los rostros, el cuerpo de vecinxs y trabajadorxs, así como sus roles en diferentes trabajos. Hay retratos de las vecinas y sus hijxs: los interiores de las casillas, las habitaciones perfectamente ordenadas, los patios. Retratos de las actividades organizadas por ByF, como los talleres, el comedor gourmet con su descripción y sus libros de recetas. Para Belleza y Felicidad es imposible separar las producciones artísticas del día a día. Lxs vecinxs se presentan como curadores, editores, escritores de su propio recorrido.
Imagen 4: Publicaciones de la editorial ByF.
Imagen 5: taller de serigrafía a cargo de un grupo de mujeres de Fiorito
Videos en el Paco Urondo
En la muestra hay videos con testimonios y retratos de personas, situaciones y lugares, a modo de metamirada (el resaltado es nuestro). La metamirada consiste en televisores en los que es posible ver y escuchar entrevistas realizadas a trabajadorxs del cartón por periodistas, cientistas sociales y diversas personas que quieren conocer cómo algunxs pudieron empezar a expresarse mediante lo artístico. Es el caso de vecinas y mujeres de Fiorito que al poder enunciarse, por ejemplo desde la escritura de un poema, son conscientes de que hay una salida, aunque solo la llevan adelante de forma figurada.
Imagen 6: proyección del trabajo en Fiorito.
Literatura y escritos: es la gran estrella de la muestra y de las actividades del taller.
En los productos literarios que se exponen tiene un fuerte peso la voz de las mujeres de la villa, construida como voces propias. En particular, hay dos producciones en las que nos vamos a detener: Tengo hambre y Corazones de la Villa. Por otra parte, en la muestra también se observa imágenes de chat donde se dialoga sobre cómo tratan a los caballos y cómo expresan el cariño que le sienten. Un análisis de esos textos evidencia que aunque existe la crítica social, la capa de sentido que la envuelve y en algún punto la supera es el orgullo, la búsqueda de reconocimiento, el querer entrar en ese puzzle desde un lugar de singularidad que se reivindica. No se trata solo de la escritura de mujeres sino de mujeres villeras, y de la singularidad de sus vidas; también de la discriminación y del hecho de ser depositarias de la mirada despectiva de otras mujeres. Todo ello sin olvidar su capacidad de lucha, el hambre, la maternidad temprana.
Dentro del libro Tengo hambre (2015) encontramos “Mi estómago vacío”, poema que aborda el hambre y la imaginación sobre la comida que no está. Es una crítica que habla sobre el sentir y tener hambre, querer comer y querer comida. El yo lírico/a no escribe solo desde la lástima ni desde el lamento; busca realismo, busca mostrar, conectarse con la experiencia, encontrar palabras, sabores y sentimientos, encontrar matices. Si el amor, la angustia, la patria perdida son temas de la poesía, el hambre es un tema para una poeta villera.
Por otra parte, en el poema “Corazones de la villa” (2016) se reivindica la feminidad villera.
Transcripción de poemas:
Mi estómago vacío
Mi panza ruge del hambre estar horas y horas sin un bocado de comida, de pan.
Tener tu panza vacía y pensar en comida…
Ver esa baba caer de tanto que imaginás la comida es
horrible sentir que no aguantás el dolor ni el deseo de comer y tu mente que te juega en contra porque tratas de no pensar en comida y ella imagina un fideo con tuco, un guiso de arroz, esas milanesa con doble pan rallado, fideos al pesto acompañados con un pedazo de pan… Pufffff… ¡Qué rico! ¡Que mi mente deje de imaginar!
Trato de distraerme
pero es muy difícil. Ya se me cayó la baba de nuevo con solo escribir sobre comer.
Es tan feo pasar hambre llorar del dolor de panza sentir impotencia porque ves a tu hijo y a tu hermana mirarte y te dicen ¡tengo hambre! ¿Qué vamos a comer? Y solo nos mirarnos sin parar de imaginar una lasaña unos huevos fideos con manteca. La heladera está vacía sin nada de nada ni siquiera un pan duro. Da bronca y desesperación. Y como está todo de mal nadie te presta plata es entendible… Pero doloroso para mí porque es feo hablarle a tu estómago y pedirle qué por favor se caye que deje de sonar así que deje de agarrarle dolor. El mate cocido solo no llena pero ¡conformate Mayra! Llega un momento que me supera son tan grandes las ganas de gritar y de llorar. Es tan tan feo pasar hambre sea una semana sea varios días o sea uno.
¡No me conformo más! ¡ Necesito protestar! No puede haber gente como yo que nos echamos la culpa siempre por no tener por pedir mas
nos conformamos con lo poquito que hay porque tenemos vergüenza de pedir. Es que la sociedad es muy señalista sin saber
piensan que les pedimos limosna
que no tenemos porque no queremos trabajar. Lo que nosotres realmente queremos es nuestro derecho a no tener más nuestro estómago vacío.
…
Corazones
Como mujeres atravesamos muchas etapas
Como minas
Como madres
Como nos vemos
Feas o lindas
Como abuelas
Somos luchadoras
Somos protectoras
En la tierra las madres tienen imperfecciones
Somos como un espectáculo
Algunas lo viven:
Seguras de sí mismas
Envidiadas y no envidiosas
Nos gustaría una vida:
Sin drogas
Ni cabida lo que la gente diga
Solas y disfrutando
Ahora soy montaña entre mujeres montañosas
Muchas veces no podemos ir etapa por etapa
Nos toca hacer todas las etapas juntas
Y es ahí cuando somos muy cuestionadas
si tenemos hijos a tal edad está mal
si salimos con alguien menor o mayor está mal
si criamos a nuestros hijos de tal forma también está mal
si vestimos provocativamente está mal
si vestimos anticuadamente está mal
si sos pobre está mal
SER NOSOTRAS ES NUESTRO TALENTO.
En el recorrido por la muestra –también en la visita al barrio– observamos que la literatura de Belleza y Felicidad explicita cómo las mujeres villeras construyen una imagen de la feminidad. Y añaden, “también criamos a nuestros hijos y cuidamos nuestras casas, también cocinamos y merecemos el espacio urbano, la ropa, también somos feministas. También somos capaces de hacer arte, poesía y cocina gourmet”.
Comedor Gourmet
La actividad asociativa de la mano de Larisa Zmud, activista feminista, curadora, es entendida como espacio donde se construye arte, ayuda, solidaridad y visibilidad, pero también como un espacio de placer que se conecta con su nombre mismo: belleza y felicidad. Desde este concepto adquiere sentido el comedor gourmet. Este comedor se diferencia de ollas populares porque justamente cuestiona el estigma de que las personas que viven en la pobreza no les está permitido ningún tipo de disfrute. Este comedor surgió en 2017 con el objetivo y la iniciativa de darle lugar a las comidas sanas y saludables y, como ya dijimos, de la mano de Larisa Zmud, devino como acción del colectivo Ni una menos, buscando reivindicar el placer como derecho de todxs.
El libro Comedor gourmet (2022) redactado por las vecinas de Fiorito es exhibido en la muestra. Sus autoras dicen:
“Lo que cocinamos en el Comedor Gourmet es mucho más que comida. Estamos leudando el germen del derecho a decidir, del derecho al placer. Un plato de comida es una revolución cuando no se adecúa a lo que las grandes empresas de alimentos procesados destinan a nuestros cuerpos, nuestras bocas, nuestras panzas y vidas.
Para nosotras el derecho del placer pasa por ahí, por enloquecer y dislocar los lugares establecidos por el reparto de lo social colonial capitalista patriarcal moderno…de lo posible.
El derecho al placer es la potencia de nuestra fuerza vital y milita más en ese sentido, en cada bocado.
La satisfacción que me produce cocinarle a lxs seres amados es similar a la que me produce poder transmitir esa pasión y ese placer. Creo que esos pequeños espacios de cuidado y afecto son los que tienen la potencia transformadora de desacatar al contexto por más difícil que sea. Larisa Zmud.
El libro refleja una militancia territorial por el derecho a la alimentación soberana, que las mujeres dejan en claro.
Disputando sentidos: los caballos
Hay un elemento de la muestra que retoma constantemente la actividad de cartonear: el vínculo con los caballos. Se expone un afiche con distintas fotos de los animales que se utilizan para cartonear, se les dedican palabras cariñosas, y aparecen las imágenes adornadas con corazones. Se reivindica al caballo y al trabajo con ellos y se confronta con un punto de vista “extranjero”: el discurso animalista que ve en la tarea de cartonear un atentado contra la dignidad animal. Uno de los cuestionamientos y acusaciones que reciben los cartoneros es el que los responsabiliza por el maltrato animal. Como señala Fernanda Laguna (en entrevista personal), el caballo es para lxs vecinxs un medio de transporte, pero también una mascota, un signo de tradición nacional y una fuente de orgullo . Lxs vecinxs los cuidan y los valoran, no los maltratan. El espacio de amor al caballo tiene esta función: reivindicar un vínculo cuestionado desde una perspectiva también discriminatoria y hostil que proviene de las clases medias urbanas.
Imagen 9: representación con cartón del carro que los caballos también cargan.
Conclusiones: ¿Ser nosotrxs es nuestro talento?
Al estar en el centro de la ciudad, la muestra puede ser vista como una confrontación con lo hegemónico, con lo que no se encuentra en las periferias. No es lo mismo mostrar el trabajo de arte en el barrio que exponerlo en un centro cultural universitario en la ciudad, frente a un público que no conoce la vida en barrios populares.. ¿Qué ocurre cuando otros ojos diferentes miran aquello que en el mismo barrio tan bien identifican? ¿Qué sucede cuando como externos al lugar podemos mirar todo lo que el barrio ofrece, sus trabajos, su militancia y su arte? ¿Qué elementos resultan disruptivos para la mirada extraña al barrio? ¿Qué elementos buscan serlo?
La muestra se hace desde un lugar estructural de desventaja, pero no de inferioridad. No se trata de dar lástima, sino de contar un estado de cosas. No hay una mirada desde la falta, sino una política reivindicatoria, una búsqueda y reconocimiento desde la construcción de una identidad y una estética propias, la puesta en valor de una belleza manifiesta en múltiples expresiones artísticas. La exposición Orgullo Cartonero se teje entre cuatro elementos: vulnerabilidad, orgullo, belleza y felicidad. La villa se acerca al centro cultural de la mano de muchas mujeres, entre ellas: Mayra Giménez, Julia Díaz, Gisela Rivas y Fernanda Laguna. Ellas, como pioneras de este desplazamiento nos han guiado por el mundo cartonero y han acercado ambos puntos, Fiorito y la ciudad en un recorrido que ha dado cuenta de cómo en los museos y en diversos centros culturales de CABA, en este caso el Centro Cultural Paco Urondo, puede condensarse el trabajo de años, de aquellos que trabajan el cartón. En este sentido, la muestra, el barrio, el recorrido de lo trabajado desde Fiorito al Paco Urondo visibiliza que lo barrial es político y que el arte, fuera del barrio, no es estigma, es orgullo.
Imagen 10: Fotos de la entrada a la muestra Orgullo cartonero en el Centro Cultural Paco Urondo. Septiembre de 2023.
Bibliografía
Comedor gourmet (2022). Editorial Belleza y Felicidad Fiorito.
Tengo hambre (2015). Editorial Belleza y Felicidad Fiorito.
Corazón de la villa (2016). Editorial Belleza y Felicidad Fiorito.
Díaz Julia, Giménez Mayra y Rivas Gisella. (2022). Orgullo cartonerx. Editorial Belleza y Felicidad Fiorito.
Laguna Fernanda y Cecilia Palmeiro. (2023). Mareadas en la marea. Diario íntimo y alocado de una revolución feminista. Siglo veintiuno editores.
Bibliografía
Comedor gourmet (2022). Editorial Belleza y Felicidad Fiorito.
Tengo hambre (2015). Editorial Belleza y Felicidad Fiorito.
Corazón de la villa (2016). Editorial Belleza y Felicidad Fiorito.
Díaz Julia, Giménez Mayra y Rivas Gisella. (2022). Orgullo cartonerx. Editorial Belleza y Felicidad Fiorito.
Laguna Fernanda y Cecilia Palmeiro. (2023). Mareadas en la marea. Diario íntimo y alocado de una revolución feminista. Siglo veintiuno editores.


